
No hay duda que la forma en la que vestimos dice mucho de nuestra imagen personal y nos guste o no, también de la empresa o institución a la que representamos. Cuidar esta parte, tan visible es una de las cuestiones que se deben marcar como prioritarias, a la hora de atender el aspecto y la imagen que se desea proyectar al exterior. Pero todo no lo hace la vestimenta que usemos, también nuestro aspecto e higiene son importantes; de nada sirve llevar un traje o un vestido de un diseñador de reconocido, si se descuidan el resto de detalles, como puede ser: el aseo personal, nuestro cabellos, el cuidado de las manos y las uñas y algo que se suele desatender con frecuencia, la limpieza de los zapatos.

